Entre-Islas
Entre el desierto y la tierra fértil de los naranjos, entre el amor
grande y el desamor miserable, entre lágrimas y sueños multicolores,
ya no hay juego de espumas en la orilla, ni dibujos de caracolas en la
arena, hay un cambiar de rumbo, un asimilar, una vuelta de cuerda, un giro
de 180, una amalgama que se despega. Aquí estoy yo, una vez más
serpentina, equilibrista de la farsa, kamikaze del amor, transformando
la materia.
Fuerteventura, Diciembre 2009